Los trabajos viales que ejecuta el Municipio de Guayaquil en la calle Pichincha, entre 9 de Octubre y Aguirre, permitieron que parte de la historia de la ciudad volviera a salir a la superficie. Durante la colocación de nuevo asfalto, antiguos rieles quedaron expuestos, recordando una época en la que el tranvía era el principal medio de transporte y un símbolo del crecimiento urbano porteño.
A finales del siglo XIX, el tranvía se consolidó como el primer sistema de transporte masivo de pasajeros de Guayaquil y durante décadas acompañó el desarrollo de una ciudad que ampliaba sus actividades comerciales y productivas. Registros audiovisuales públicos muestran incluso un vagón circulando frente al edificio de la Gobernación en la década de los 40, reflejo de una infraestructura que marcó la movilidad de varias generaciones.
Fotografías tomadas entre 1900 y 1925 muestran a ciudadanos desplazándose en tranvía por sectores cercanos a parques e iglesias. En sus primeros años, estos vagones eran impulsados por caballos o mulas; posteriormente incorporaron energía eléctrica, aunque siempre mantuvieron su desplazamiento sobre rieles.
Un mapa de Guayaquil de 1900, conservado en la Biblioteca Municipal, permite identificar las rutas que conectaban distintos sectores de la ciudad. Una de ellas unía el barrio Las Peñas con la calle de la Industria; otra conectaba el Estero Salado, a la altura del actual puente 5 de Junio, con la Plaza Rocafuerte o San Francisco. También existían trayectos hacia el Cementerio y el hipódromo, ubicado al sur de la urbe.
Fue una etapa en la que tranvías y ferrocarriles transformaban la movilidad en distintas partes del mundo. En 1908, el ferrocarril transandino completó su primer viaje entre Durán y Quito, y parte de sus rieles todavía permanecen instalados. Actualmente, turistas fotografían un vagón y rieles del tren en el Malecón 2000, cerca de La Rotonda, mientras que un vagón simbólico y rieles del antiguo tranvía de Guayaquil se exhiben en el Parque Histórico.
Durante cerca de medio siglo, el tranvía fue clave para el desarrollo de Guayaquil. Más allá de movilizar pasajeros, facilitó el transporte de carga hacia y desde sectores industriales, impulsando el crecimiento de una ciudad puerto que se consolidaba entre las más dinámicas y pujantes del Ecuador.
Con el paso del tiempo, la expansión de los vehículos a motor y el uso de combustibles aceleraron la desaparición de este sistema. Sin embargo, los rieles que hoy vuelven a aparecer recuerdan que bajo las calles de Guayaquil aún permanece parte de la historia que impulsó su crecimiento.














































































