Lo que comenzó como una curiosidad infantil terminó convirtiéndose en un proyecto de vida. A los 11 años, Kelly Angeline Cedeño descubrió en la joyería una forma de expresión y aprendizaje que marcaría su futuro. Sus primeros pasos los dio en los cursos de ZUMAR, donde empezó a desarrollar habilidades que, con el tiempo, se transformarían en una oportunidad real de emprendimiento.
Hoy, a sus 30 años, lidera Brunette Jewellery, una marca de joyería personalizada con grabados en láser que ha logrado posicionarse en redes sociales y abrirse camino en espacios comerciales de la ciudad. Este crecimiento tomó mayor impulso gracias al acompañamiento de la empresa municipal ÉPICO, que fortaleció su visión empresarial.
Desde temprana edad, su sensibilidad por los detalles y la estética definió su propuesta. No se trataba solo de crear accesorios, sino de diseñar piezas capaces de transmitir emociones y contar historias. Con esa visión, fue perfeccionando técnicas, generando ingresos y consolidando una idea con propósito.
Aunque su camino académico la llevó a graduarse como ingeniera civil a los 25 años, las dificultades del mercado laboral la motivaron a replantear su rumbo. En una nueva etapa de vida, ya como madre, encontró en el hogar el espacio propicio para retomar y fortalecer su emprendimiento.
Con los conocimientos adquiridos en ZUMAR, especialmente en el manejo de resina epóxica, comenzó a estructurar su marca. Sin embargo, el punto de quiebre llegó en 2023, cuando se integró a la Ruta Épica. En este proceso comprendió que emprender implica también construir una identidad sólida. Su marca evolucionó, redefinió su nombre y adoptó un enfoque estratégico basado en diferenciación, branding y conexión con el cliente.
A partir de esta transformación, renovó su imagen, optimizó sus empaques y consolidó su presencia digital. Aunque aún no cuenta con un local propio, su participación en ferias y espacios como Ruta Centro y Punto Épico le ha permitido ampliar su alcance y posicionarse ante nuevos públicos.
Hoy, cada pieza que diseña captura momentos y los convierte en recuerdos. Su trabajo refleja una historia de perseverancia, aprendizaje constante y evolución. Su meta es abrir su propio local y seguir creciendo, convencida de que emprender exige disciplina, formación continua y la capacidad de adaptarse a nuevos desafíos.


























































































