Por primera vez en cinco años, Guayaquil registra una reducción en el número de fallecidos por siniestros de tránsito. Durante la administración del alcalde Aquiles Alvarez, la Autoridad de Tránsito y Movilidad (ATM) logró revertir una tendencia negativa que se arrastraba desde 2019, marcando un punto de inflexión en la seguridad vial de la ciudad.
Las cifras de 2024 confirman este punto de inflexión. El número de personas fallecidas en siniestros de tránsito pasó de 281 en 2023 a 260, una reducción del 7 % que pone fin a un ciclo de alzas continúas iniciado en 2019 y abre un nuevo escenario en la gestión del tránsito urbano.
El cambio es aún más evidente en los siniestros relacionados con la ingesta de alcohol, uno de los factores de mayor impacto en la siniestralidad vial. Antes de la actual administración, los registros mostraban un crecimiento sostenido, con años que alcanzaron hasta 470 siniestros y 16 fallecidos. Esa curva ascendente fue revertida de forma progresiva desde mediados de 2023.
Desde junio de ese año, los casos asociados al consumo de alcohol comenzaron a descender. Entre junio y diciembre de 2023 se registraron 137 siniestros; en todo 2024 la cifra fue de 202; y durante el 2025 se contabilizaron 144, consolidando una trayectoria claramente descendente.
La reducción no solo se refleja en la frecuencia de los siniestros, sino también en su gravedad. El número de personas lesionadas bajó de 184 en 2024 a 94 en 2025. En cuanto a fallecidos, el descenso es aún más contundente: de 11 muertes registradas en el segundo semestre de 2023 se pasó a solo 3 en todo el 2025, el nivel más bajo de los últimos años.
A escala mensual, el impacto es igual de significativo. El promedio de siniestros vinculados al consumo de alcohol se redujo de aproximadamente 35 casos durante la administración anterior a 15 en la gestión actual, lo que representa una disminución del 58%.
Este resultado responde a un giro en la estrategia de control y prevención. Entre junio de 2023 y diciembre de 2025, la Autoridad de Tránsito y Movilidad ejecutó alrededor de 268 operativos específicos contra la conducción bajo los efectos del alcohol, una política que no contaba con registros sistemáticos en años anteriores.
Solo en 2025, estos operativos permitieron que 622 conductores en estado etílico fueran puestos a órdenes de la autoridad competente, reforzando el mensaje de cero tolerancia y elevando el efecto disuasivo en las vías de la ciudad.
La presencia permanente en las calles y una política orientada a la prevención, la administración de Aquiles Alvarez consolida un cambio estructural en la seguridad vial, demostrando que la reducción de siniestros no es producto del azar, sino de decisiones firmes y resultados medibles que priorizan la vida de los guayaquileños.


























































































