La Plaza de los Teatros se convirtió en el epicentro de la celebración por las fiestas julianas en una nueva edición de Ruta Centro, donde cientos de familias y visitantes disfrutaron de un festival de arte y cultura organizado por la empresa municipal (DASE EP). La jornada reunió música, danza, teatro, gastronomía y emprendimientos en un ambiente de civismo, identidad y alegría.
El escenario principal acogió una variada programación que incluyó presentaciones de danzas folclóricas, afroecuatorianas, modernas y ritmos tropicales. Jóvenes artistas interpretaron emblemáticos pasillos y pasacalles, mientras agrupaciones teatrales ofrecieron puestas en escena que evocaron las tradiciones y el espíritu festivo de Guayaquil, que cautivaron al público.
Uno de los momentos más esperados fue la elección de la Reina Guayaquileña DASE 2026, certamen en el que participaron representantes de cada uno de los Centros de Atención Municipal Integral (CAMI) y centros polifuncionales. La corona fue para Jazmín Zambrano.
Las candidatas desfilaron con trajes de gala elaborados con material reciclado, una propuesta que combinó creatividad, elegancia y conciencia ambiental. A través de sus diseños transmitieron un mensaje sobre la importancia del cuidado de la naturaleza y el compromiso ciudadano con la sostenibilidad.
La celebración se complementó con el festival gastronómico La Hueca de mis Amores, donde los beneficiarios certificados de los talleres de gastronomía del Centro de Tareas y Nivelación Amazonas ofrecieron una variada selección de platos tradicionales de la cocina guayaquileña.
Mientras tanto, en el Garaje Guayas, el artista Manolo puso el ambiente festivo con un repertorio de temas que invitó a bailar a decenas de personas. El espacio también acogió servicios municipales y una feria de emprendimientos, en la que emprendedores locales exhibieron productos como cosméticos, joyería, bisutería, artesanías y propuestas gastronómicas.
La amplia oferta de actividades convirtió a Ruta Centro en un punto de encuentro para familias, turistas y ciudadanos que recorrieron el corazón de Guayaquil para disfrutar de una programación pensada para todas las edades. El entusiasmo de los asistentes reflejó el éxito de una iniciativa que fortalece la convivencia, el rescate de las tradiciones y el sentido de pertenencia por la ciudad.






































































































